viernes, 8 de septiembre de 2017

Los jóvenes y la posibilidad de estudiar en el extranjero

Anualmente despido a una buena cantidad de jóvenes que van a otros países a realizar estudios de corto, mediano o largo tiempo. Son múltiples los países que ofrecen becas para realizar estudios, desde una estadía de un mes, seis meses, un año, hasta cinco años o más.    En el pasado el hecho de realizar estudios en otro país era un verdadero sacrificio, las posibilidades eran muy reducidas, el manejo del inglés era una condición que obstaculizaba,  la comunicación con los familiares requería esfuerzo, el costo de una llamada internacional significaba gran cantidad de dinero.  A eso se le sumaba que no todas las familias contaban con teléfono residencial, la situación se complicaba, pues se debían hacer las llamadas por citación a una cabina de Guatel. Esas condiciones han cambiado, las ofertas de becas han aumentado, el manejo de un segundo idioma es algo al que muchos jóvenes tienen acceso, la comunicación es, no solo gratis sino que  existen muchas formas y aplicaciones que han eliminado esa limitación.

He tenido la oportunidad de visitar universidades de varios países del mundo y me da alegría cuando me saludan estudiantes guatemaltecos, quienes realizan sus estudios y en muchos casos son profesores en esas universidades. Me he sentido alegre por el esfuerzo de esos hombres y mujeres que han sacrificado su familia, su país, y su comunidad para buscar una formación que los lleve hacia un mejor futuro para ellos y su contexto.   Otros en gran proporción regresan a su país a aplicar sus conocimientos y experiencias de aprendizaje, de manera que el país y la ciencia de su especialidad se ven beneficiados.

Recientemente, despedí a 17 jóvenes que viajarán a Taiwán a realizar estudios de especialización y maestría, igual lo he hecho cuando viajan a Corea del Sur, o cuando van a Japón, Israel, España, Francia o Estados Unidos, son muchos los países amigos que contribuyen a mejorar las condiciones de los guatemaltecos a través de oportunidades que les cambian la vida.

Invito a los jóvenes inquietos, aquellos que desean romper fronteras e ir a buscar otras oportunidades de estudio a  culturas distintas, para que no dejen pasar el momento, se informen de los detalles, la SEGEPLAN es el ente encargado de concentrar la información y de esa forma pueden lograr una oportunidad que cambie el rumbo de sus vidas.

jueves, 24 de agosto de 2017

Los jóvenes y la violencia


Conocemos por los medios de comunicación sucesos de violencia donde están involucrados niños y jóvenes,  con asombro vemos cómo los niños se han convertido en sicarios, los adolescentes planean y ejecutan atentados donde pierden la vida muchas personas, como ejemplo lo sucedido en el hospital Roosevelt. Adolescentes convertidos en criminales, pandillas que  reclutan niños y jóvenes para entrenarlos y que pongan la cara en las extorsiones y asesinatos. Vemos con mucha pena la cantidad de jóvenes recluidos en los centros para jóvenes en conflicto con la ley penal, que reclaman buena alimentación, cuidados y otras prebendas para ellos. Es preocupante que los centros de reclusión de jóvenes en conflicto con la ley penal, cada vez reciban más jóvenes y estos sean insuficientes.  Preguntémonos, ¿quién es el culpable que los jóvenes se vinculen a la violencia?  ¿El Estado o la familia? Algunos dirán que son los dos, el Estado por no garantizar a las familias  las condiciones mínimas para que  vivan en condiciones humanamente aceptables. Tenemos que quitarnos el estigma que pobreza es sinónimo de violencia, hay delincuentes de alto calibre que provienen de hogares con amplias condiciones económicas y de estos hay muchos.  Los jóvenes deben estar en las aulas, en los centros de formación, que por derecho les corresponden,  no deben estar  en las calles matando pilotos, asaltando, extorsionando o violando.   Guatemala es un país de jóvenes, muchos no han tenido la oportunidad de desarrollar procesos formativos en el sistema educativo para contar con un futuro prometedor.  Mas de la mitad de la población guatemalteca es menor de 30 años, somos un país con una población  potencialmente capaz de mover la economía nacional y por ello será un país que disfrutará el bono demográfico, el gran riesgo es que los jóvenes no cuenten con la formación para desempeñarse productivamente y aportar a la economía nacional de una forma sustentable. Lo anterior nos coloca en situación de alto riesgo, la sociedad será afectada en la medida que la población de jóvenes tenga baja formación. Como Estado debemos buscar mecanismos para garantizar a los jóvenes oportunidades de desarrollo integral, acciones que permitirán que menos jóvenes se vinculen a actos de violencia. La familia juega un papel importante, en su seno es donde se aprenden los valores y principios fundamentales para el comportamiento en sociedad. Todos tenemos que aportar para que la juventud sea un factor fundamental en el desarrollo adecuado de la sociedad.

miércoles, 16 de agosto de 2017

La educación, herramienta para construir un país.

Escucho en múltiples ocasiones que la educación es pilar para el desarrollo, que con educación lograremos cambiar el rumbo de nuestra vida y de nuestra familia, que un pueblo educado progresa, que invertir en educación  es invertir en el futuro. Estamos claros que la educación es fundamental, necesaria y clave para alcanzar una sociedad desarrollada. Debemos preguntarnos: ¿qué tipo de educación queremos? ¿cuánto cuesta esa educación? ¿cómo debe ser esa   educación? La educación es un proyecto político de la sociedad, con ella estamos formando los ciudadanos que queremos: beligerantes, críticos, responsables, activos, transformadores o al contrario, obedientes, acríticos, consumidores o productores, creadores o reproductores, pensadores o seguidores. Por medio de modelos educativos que se desarrollan en los países, que parten de ideologías o fundamentos filosóficos de común consenso hacia el logro de los grandes desafíos que pensadores, políticos u otros actores definen como lo ideal, la meta o la aspiración que desean que sea esa sociedad, usan el sistema educativo como el medio para lograr esa aspiración. Países que luego de guerras que han destruido su infraestructura y tejido social, han tenido que revisar con profundo análisis el camino a seguir para resurgir con más fuerza, convirtiéndose en potencias en todo sentido. Ejemplos como: Japón, Corea del Sur, Corea del Norte, Israel, Cuba, entre otros. Ellos han visto la necesidad de cambiar el rumbo que ha de seguir su sociedad. Esas sociedades- como los lectores podrán apreciar- son sociedades capitalistas, socialistas o comunistas, pero todas tienen en común el modelo educativo que implementaron, que les dio la orientación ideológica, filosófica y política que sus líderes deseaban imprimirle a la sociedad. Esa orientación no se logra de la noche a la mañana, es resultado de diseño, planeamiento, implementación, dirección y evaluación de procesos a mediano y largo plazo, son décadas y siglos los que llevan a lograr la sociedad que se aspira. En Guatemala necesitamos que con valentía y acuerdos de los diferentes actores  trabajemos por la sociedad que aspiramos,  el modelo educativo para lograrlo, la escuela en donde se desarrolle ese modelo y el perfil de profesor para lograr esa aspiración.  No es cosa fácil, pero sí muy necesaria, es todo un desafío en el tiempo pero hay que iniciar el reto, poniéndonos de acuerdo en lo que deseamos que sea este país. El momento es ahora.    


miércoles, 26 de julio de 2017

A propósito de nuestra Guatemala

Guatemala es un país con una riqueza extraordinaria en múltiples áreas, mencionaré algunas: el ambiente, con una diversidad de flora y fauna especial, la  variedad de climas envidiable para los extranjeros, en minutos podemos pasar del calor al frio o por una temperatura media, y el colorido de la vegetación puede cambiar de forma rápida.  La diversidad cultural es otro de los aspectos que nos distingue; somos cuatro pueblos, cada uno de ellos con su cosmovisión, idioma, forma de vestir y con grandes elementos que los hacen únicos. Contamos con una riqueza monumental heredada por nuestros ancestros mayas, ruinas impresionantes, conocimientos matemáticos, astronómicos, gastronómicos, agrícolas entre otros, la cultura maya aportó grandes inventos para la humanidad, es más valorada afuera que en nuestro país.  Quien nos ve desde afuera se extraña que,  con tanta diversidad y riqueza, seamos  un país donde abunde la pobreza y que la desnutrición crónica sea una triste realidad para la mitad de los niños guatemaltecos. El acceso a la educación es  todavía una tarea pendiente, especialmente para niños entre 0 y 6 años y jóvenes entre 13 y 18 años. El acceso a la salud de igual forma se torna limitado.  Además  somos un país  violento, la muerte está cada día presente, en forma de homicidios, asesinatos y como producto de la violencia familiar o sexual. Somos un país con grandes desigualdades, el país con más aeronaves privadas que cualquier otro en nuestra región centroamericana y unos pocos son los dueños de los  medios de producción, una sociedad en donde la corrupción se hizo parte de las prácticas rutinarias, casi consideradas como normales.  Los actos realizados por malos guatemaltecos han restado impuestos  y otros recursos a la población, recursos económicos que de por sí ya son escasos y que han acrecentado las cuentas de personas sin escrúpulos, que se han convertido en los nuevos ricos a costa de  dejar de hacer o hacer a medias y con mala calidad,  proyectos de impacto para los guatemaltecos.
Somos un país con mucha riqueza y contradictoriamente con muchas necesidades, está en nosotros los guatemaltecos hacer un cambio de rumbo, para que aprovechemos todo nuestro potencial como país y como sociedad, para tomar las cosas buenas y caminar hacia un horizonte promisorio.

miércoles, 12 de julio de 2017

En torno a una educación moderna

Escucho en múltiples escenarios decir que algo está mal en la educación actual, opinan de lo bueno del sistema educativo de antaño, las materias que se enseñaban, la metodología,  la calidad de los profesores, la disciplina con que se trabajaba, etc. Hay muchos puntos de comparación,  personas que añoran que se apliquen  modelos educativos como los utilizados en el siglo pasado; algunos van más lejos y sitúan esa buena época en periodos presidenciales  como los de Jorge Ubico o Juan José  Arévalo Bermejo.

En el pasado los niños disfrutaban jugando cincos, ceras, trompos, yoyos, capirucho, escondite, tenta, avioncito, chiviricuarta, ente otros. Iban a los barrancos, a los ríos, disfrutaban la naturaleza y la relación social. No tenían televisión en casa y  la forma en que niños y jóvenes disfrutaban era muy distinta a como disfrutan ahora.

¿Qué hacen los niños ahora? En algunos lugares ya no salen a la calle, sus juegos son en solitario, utilizando dispositivos novedosos y modernos, el teléfono inteligente, y el uso de las redes sociales se ha convertido en una forma de comunicarse, la cantidad de seguidores,  contactos o grupos a los que pertenece un niño o joven es lo que lo le da reconocimiento social.  Se ha dejado de tener contacto cara a cara y se utiliza lo electrónico. La escuela se estancó, mientras la tecnología hizo que todo se modernizara incluyendo las formas de vida y de actuar socialmente. Los maestros en su gran mayoría no están al día en el desarrollo de la tecnología, los niños y jóvenes les llevan mucha ventaja. Los niños son nativos digitales, los maestros y adultos son migrantes digitales, en muchos casos le huyen a la tecnología, no pasan de hacer llamadas, usar whatsapp, y  si ya lo lograron, tienen cuenta de Facebook.


La educación de hoy debe responder a un nuevo paradigma, una forma diferente de ver la realidad, la vida y la modernidad, no podemos  desear una educación del pasado para un presente incierto, moderno, con un desarrollo tecnológico impresionante.  Debemos aspirar  al desarrollo de un comportamiento  ético y  moral, los  buenos modales,  respeto, justicia  y el bien común.  El desarrollo social y humanístico  nunca deben perderse del  sistema educativo, los conocimientos sobre la ciencia pura son fundamentales y deben existir en el mismo, hay que estar claros que no basta con ello,  la educación es más que eso.